Una demanda de mandamus es una demanda en una corte federal que le pide a un juez que ordene a una agencia del gobierno, como USCIS o el Departamento de Estado, tomar una decisión en un caso que lleva demasiado tiempo detenido. No le pide al juez que apruebe su caso: le pide que obligue a la agencia a decidir.
Es una herramienta útil cuando un caso está completo y simplemente no avanza. No es la respuesta para todos los retrasos, y conviene saber qué puede lograr y qué no antes de decidir.
“Mandamus” es una palabra en latín que significa “ordenamos”. Una ley federal permite que las cortes federales ordenen a un funcionario o a una agencia del gobierno cumplir con un deber que le debe a una persona.
En casos de inmigración, esta demanda casi siempre se combina con otra ley federal, la que obliga a las agencias a terminar los asuntos que se les presentan “dentro de un tiempo razonable” y permite que un juez ordene a una agencia actuar cuando la decisión ha sido “retrasada de forma irrazonable”.
Le pide que ordene a la agencia decidir su caso, normalmente dentro de un plazo determinado. El juez no decide si usted merece la tarjeta de residencia (green card), la ciudadanía o la visa. Esa decisión sigue siendo de la agencia.
Por ejemplo, digamos que usted presentó su solicitud de residencia, ya le tomaron las huellas, ya tuvo su entrevista y desde entonces no recibe ninguna noticia mientras otros casos similares sí avanzan. La demanda le pide al juez que ordene a USCIS terminar su caso. USCIS puede aprobarlo o negarlo, pero tiene que decidir.
No existe un número fijo de meses que convierta un retraso en irrazonable. Cada juez mira el caso completo, y las respuestas cambian según el tipo de solicitud y la corte.
En general, los jueces suelen tomar en cuenta cuánto tiempo lleva el caso detenido, si existe alguna regla o plazo del Congreso, cómo afecta el retraso su salud, su trabajo o su familia, si ordenar una decisión pondría su caso delante de otras personas que esperan desde antes, y qué explicación da la agencia.
El Congreso dijo en una ley que las solicitudes de inmigración “deberían” decidirse dentro de 180 días desde que se presentan. Es una meta, no un plazo obligatorio: pasar de 180 días no significa por sí solo que el retraso sea irrazonable. También ayuda comparar su caso con los tiempos de procesamiento que USCIS publica en su página oficial.
Tiene más sentido cuando el caso está completo: usted ya hizo todo lo que le pidieron, no hay respuestas pendientes y la espera ya pasó claramente los tiempos publicados. Puede tratarse de peticiones familiares, solicitudes de residencia, permisos de trabajo, asilo ante USCIS o casos detenidos en un consulado, entre otros.
La ciudadanía tiene una regla propia. Si USCIS no decide su solicitud de naturalización dentro de 120 días después de la entrevista, usted puede pedirle a la corte federal del distrito donde vive que decida el caso o que se lo devuelva a USCIS con instrucciones.
Presentamos demandas de mandamus por retrasos tanto de USCIS como de los consulados. Los casos en consulados tienen reglas más complicadas, sobre todo después de una entrevista, así que los revisamos uno por uno antes de recomendar una demanda.
No puede prometer una aprobación. Si su caso tiene un problema, como un antecedente penal, una entrada que no está clara o un documento que falta, presionar para una decisión puede acelerar una negación.
Es una situación seria, sobre todo para una persona sin otro estatus: una negación puede dejarla sin la protección que le daba tener el caso pendiente. Pero todavía hay opciones: por eso revisamos el expediente completo antes de demandar, y si vemos un riesgo, se lo decimos y buscamos otro camino.
Tampoco puede saltarse requisitos. El juez no puede ordenar que se apruebe un caso que no cumple la ley, ni obligar a la agencia a decidir si el retraso se debe a algo que usted todavía no ha entregado. Y el juez puede concluir que el retraso, aunque largo, todavía es razonable.
Hay varios pasos que no requieren ir a una corte federal. Muchas veces conviene intentarlos primero, y además dejan constancia de que usted pidió ayuda.
Si nada de esto funciona, la demanda es el siguiente paso.
La primera pregunta es si a usted le conviene una decisión ahora. Si su caso está fuerte, una decisión pronta suele ser buena noticia. Si tiene puntos débiles, puede ser mejor corregirlos antes.
También conviene pensar qué haría si la decisión fuera negativa, qué estatus tendría mientras tanto y cuánto le está costando seguir esperando, en dinero, en trabajo y en familia.
Esperar sin respuesta es agotador, sobre todo cuando su trabajo, sus viajes o su familia dependen de esa decisión. Con la información correcta, usted puede elegir entre seguir esperando, insistir por otras vías o ir a la corte federal.
Estamos para ayudarle. Agende una consulta en Gainesville o Athens y revisamos juntos su caso y sus opciones.
La demanda es un derecho que la ley le da, y la agencia debe decidir su caso según las mismas reglas de siempre. El riesgo real no es la demanda en sí, sino que una decisión rápida saque a la luz un problema del expediente. Por eso lo revisamos antes.
En general, no es la herramienta para eso. La demanda de mandamus se usa sobre todo para casos detenidos en agencias como USCIS o el Departamento de Estado. Las demoras en la Corte de Inmigración tienen otras vías, que dependen de cada caso.
El gobierno tiene 60 días para responder desde que se notifica a la fiscalía federal. Después, el tiempo depende de cómo responda la agencia y de la corte. Nadie puede prometerle una fecha exacta.
Las opciones dependen del tipo de caso: puede haber una apelación, una moción para que la agencia reconsidere, una nueva solicitud o una revisión ante otra autoridad. Lo hablamos antes de presentar la demanda para que usted sepa cuál sería el plan B.






¡Hola! Soy la abogada Giovanna Andrea Holden. Me dedico a ayudar a nuestra comunidad hispana a adquirir o proteger su estatus legal.
Nací en Colombia e inmigré a los Estados Unidos a los 19 años junto con mis padres y mis hermanos. Afortunadamente, mi abuelo materno se convirtió en ciudadano estadounidense y pudo solicitarnos. Aunque el tiempo de espera fue largo, logré llegar a los Estados Unidos antes de que ya no pudiera calificar para la residencia debido a mi edad.
Como muchos hijos de inmigrantes, siempre he tenido presente el sacrificio que hicieron mis padres al venir a un país nuevo para brindarnos una vida mejor y con más oportunidades. Por eso, decidí esforzarme durante mis estudios para convertirme en abogada. Realicé mis estudios universitarios en la Universidad de Brenau en Gainesville, Georgia.

The best lawyer ever!!!! She takes her time to explain everything to you. If you have any questions she will answer herself. She truly cares for…
First of all, thank you for your excellent service, thank God and you, the case was resolved in an easy, quick and favorable way for me.…
Extremely professional, honest and ethical. Giovanna knows what she is doing. She is an exceptional attorney who focuses on what is best for her clients, and…